Una guía semana a semana para proteger su nuevo dispositivo mientras mantiene su hombro sano y fuerte.
Durante décadas se les decía a los pacientes que mantuvieran el brazo del lado del marcapasos prácticamente inmóvil durante seis semanas. Hoy sabemos que ese enfoque causa más problemas de los que evita: con frecuencia provoca una afección dolorosa llamada hombro congelado (capsulitis adhesiva). La evidencia actual es clara: el movimiento suave y estructurado, comenzando el día después de la cirugía, es seguro y protege su función a largo plazo.
Esta guía sigue las recomendaciones actuales más seguras. Su electrofisiólogo puede ajustarla según su caso particular.
"El hombro se pone rígido por no moverse, no por moverse. El ejercicio diario suave es lo que lo mantiene sano."
Realice cada uno de estos ejercicios 3 veces al día. No deben provocar dolor. Si siente dolor agudo en la zona del dispositivo, deténgase y llame a su equipo médico.
Abra y cierre el puño 20 veces. Extienda los dedos al máximo y vuelva a cerrar. Si tiene una pelota blanda, apriétela.
Con el codo pegado al costado, gire la muñeca lentamente en círculos: 10 en cada dirección.
Doble y estire el codo lentamente, 10 veces. Mantenga el brazo pegado al cuerpo.
Suba ambos hombros hacia las orejas, mantenga 3 segundos, baje. Repita 10 veces. Después haga 10 círculos hacia atrás con los hombros.
Inclínese hacia adelante apoyándose con la mano derecha en una silla o mesa. Deje colgar el brazo izquierdo relajado. Use el movimiento del cuerpo —no los músculos del hombro— para hacer pequeños círculos con el brazo, luego adelante y atrás. Haga 10 en cada dirección. Este es el ejercicio más importante de la fase inicial.
Continúe con los ejercicios de la Fase 1. Añada los siguientes, una o dos veces al día.
Párese frente a una pared, a la distancia de un brazo. Apoye los dedos de la mano izquierda en la pared y "camine" con ellos hacia arriba lo más alto que pueda sin dolor. Marque el punto. Cada día intente subir un poco más. Baje despacio.
Sostenga un palo de escoba o bastón horizontalmente con ambas manos. Use el brazo derecho para empujar suavemente el palo —y el brazo izquierdo— hacia arriba. Pare cuando sienta tirantez, no dolor. Mantenga 5 segundos y baje. Repita 10 veces.
Lleve el brazo izquierdo cruzado por delante del pecho. Con la mano derecha en el codo, aumente suavemente el estiramiento. Mantenga 15 segundos. Repita 3 veces.
Coloque el dorso de la mano izquierda en la zona lumbar. Deslícela hacia arriba por la columna lo más que pueda sin molestia. Mantenga 5 segundos. Repita 5 veces.
A estas alturas, el rango de movimiento debe estar cerca de la normalidad. Ahora el objetivo es recuperar la masa muscular perdida.
Párese a una distancia de un brazo de la pared, con las manos apoyadas a la altura del pecho. Doble los codos para acercar el pecho a la pared, luego empuje. 10 repeticiones, 2 series.
Puede comenzar a usar pesas ligeras (0,5–1 kg) para flexiones de bíceps, elevaciones laterales (sólo hasta la altura del hombro) y remo horizontal. Detenga cualquier movimiento que cause dolor en la zona del dispositivo.
Conducir, jardinería ligera, cocinar y la mayoría de las tareas del hogar son apropiadas a las semanas 4–6, salvo que su médico le indique lo contrario.
Una vez que su electrofisiólogo confirme en la interrogación del dispositivo que los electrodos están estables, puede volver a la actividad completa. Esto incluye:
Entrenamiento de fuerza más exigente, natación (con la incisión completamente cerrada), tenis y deportes de raqueta, golf y remo. No hay restricciones permanentes para lo que puede hacer su brazo izquierdo: tanto el dispositivo como los electrodos están protegidos por una cápsula fibrosa que se ha formado completamente para entonces.